miércoles, 15 de octubre de 2008

Negligencia

No tengo ganas de escribir
Tengo secuelas de amoríos
Aquellos que salieron impunes
Y yo
Tan solo como joven
Tan marchito
Como un violín amanecido
No me tildo de galán
He perdido el último ápice de vanguardia
La sociedad
Desde sus albores me crucifico
Sobre un monte
Habitado por imperativos cuervos
Mi reflejo
Un fantasma enajenado
Un cigarro infeliz de humo
Un violador descubierto
La piel cruda de los quemados
Mis oraciones son ateas
Ateas hasta el miedo
Crezco ahogándome
Agitado barco encallado
Busco quizás una sirena
Con su promiscuidad envenenada
Acérquense
Discípulos del desamor
Gente exiliada de la felicidad
Escucho catedráticos bramando mentiras
Esbozando túneles hacia el cielo
Bendita cátedra afectada de veracidad
Oh discípulos
Vayan
Mastúrbense en el rostro de aquellos
Lleguen a su cielo de plástico
Huyan de mí
De ti
Al fin y al cabo
Todos nos masturbaremos
En el rostro visceral de la discordia

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