martes, 26 de febrero de 2008

Sentir

Barajando la oportunidad de besarte
Centellante es el cántico opresor
Ojos intimidantes
Mares de conjeturas
Abrazando un estertor perdido
Sin inspiración previa
Voy a caballo entre fantasía y realidad
¿Tan bajo he caído?
Baladas que inventan una historia
Que en sueños se hace propia
Blasfemando lo tangible
Una hamaca en el infierno
Legiones que arremeten sus épocas
Yo en cambio…
Como un tigre te espero
Aguardando para atacar
Como una mantis religiosa te observo
Aguardando para atrapar

viernes, 1 de febrero de 2008

Fiesta

Me encontraba sin rumbo
Tambaleante por donde se mire
Copa tras copa sumergía mis dolores
Un simple y casual baile me desconectaría la arrogancia
Caminaba junto a un amigo
Decide preguntar a dos mujeres si es que deseaban bailar
Y comienzan a caminar junto al tumulto
Sin visión alguna los sigo
Ya estábamos acomodados en un espacio no mayor
No sabía que me esperaba
Era un desánimo tremendo
Subo la mirada
Y me encuentro con ella…
Su despliegue me hizo vibrar
Se acomodaba el cabello
El tiempo parecía detenerse
Mi corazón era testigo de semejante hermosura
Eso de recordar la primera canción no fue partícipe
No recuerdo sonido alguno
Solo cinco o seis palabras que cruzamos sin mayor glamour
Sus rasgados ojos me sometían a un estado de idiotez
Su amiga decide partir hacía otro lado
Le hace señas para que se vayan
Pero sorprendentemente ella dice que no
Imagina como se siente
Tanto que bailamos
Tan poco que conversamos
Nuevamente salta a la escena la antagonista
Con gestos ridículos le suplico que no se marchen
En mi mente solo deseaba que se la tragara un hoyo negro
Hasta que decide volver a bailar
Con alguien que no recuerdo
Ni me interesa recordar
Mi retina grababa cada detalle de su rostro y cuerpo
Se podría decir que nunca me había pasado algo semejante
Ya la hora comenzaba a quemarse
Desvío la mirada un segundo y la vuelvo a colocar en ella
Y recibo un beso en la mejilla
Quede en estado de shock
Veía como se marchaba
Nunca supe su nombre
Nunca le pedí el número
Nunca mas la veré